Los casos de éxito de empresas startups se cuentan por docenas, aunque sólo unas pocas lleguen a ser muy conocidas por una gran mayoría de internautas. Esto es lo que ocurre con YouTube, uno de los portales más importantes de internet.
Cualquiera que navegue por la red sabe lo que es YouTube. Todo el mundo ha visto algunos de los miles de vídeos que se cuelgan en la página, o ha colgado alguno él mismo. Este portal de internet registra millones de visitas diarias y tiene un tráfico intenso, de los mayores de toda la red.
Detrás de YouTube están sus fundadores y una fulgurante carrera hacia el éxito más absoluto; el de esta empresa es uno de los casos más brillantes que se han dado en la historia de internet, un medio en el que abundan las trayectorias exitosas.
Los comienzos en el garaje
Como casi todas las startups, YouTube tuvo unos comienzos modestos. El origen de este sitio se remonta al 2005, año de su fundación oficial por tres jóvenes programadores, antiguos empleados de la empresa PayPal: Chad Hurley, Steve Chen y Jawed Karim. Los primeros pinitos, al igual que Bill Gates, los hicieron en un garaje con un equipo modesto.
Jawed Karim comenzó a desarrollar un sistema para enviar ficheros de vídeo a través del correo electrónico en sus años de estudiante, algo que perfeccionaría después, junto a sus compañeros, para implementar la plataforma de subida de vídeos de YouTube.
Los tres coincidieron en la universidad de Stanford y en el año 2005 tomaron la decisión de desarrollar una plataforma para el alojamiento de archivos de vídeo. Todo empezó con una idea concreta y un tanto peculiar: una página de citas en internet donde los “pretendientes” mandaran sus declaraciones grabadas en vídeo. Ante el escaso éxito derivado de esta primera idea, los tres jóvenes decidieron abrir la plataforma para que cualquiera pudiera colgar vídeos, fuesen de la temática que fuesen. Y ahí comenzó el despegue.
De 0 a 100 en apenas unos meses
Karim sostiene que el éxito de YouTube se debe, en gran medida, al acierto en la implantación del sitio y el timing. Entre 2003 y 2006 el ancho de banda para las conexiones a internet comenzó a crecer de forma notable, y al mismo tiempo los costes derivados del alojamiento de archivos y servidores se redujeron mucho.
Estas situaciones, unidas a la innovación que introdujeron sus desarrolladores, hicieron que el portal de YouTube comenzase a recibir visitas enseguida. El número de suscriptores y de vídeos aumentó exponencialmente en muy poco tiempo, e incluso hubo algunos problemas para albergar tal cantidad de información. Hoy por hoy, se suben más de 65.000 vídeos diarios a la página, que recibe más de 100 millones de visitas al mes.
Como es lógico, mantener esa infraestructura necesitaba de una potente inversión de dinero. En un principio, la compañía Sequoia, una empresa de capital riesgo que también apostó en su momento por Google o Yahoo, aportó varios millones de dólares para el proyecto; sin embargo, el aumento incesante de visitantes hizo necesaria la aparición de otro inversor.
A finales del año 2006, apenas unos pocos meses después de su fundación, Google realizó una oferta de compra de YouTube por más de 1600 millones de dólares. Sus tres fundadores pasaron a ser multimillonarios, además de unos de los emprendedores con más reconocimiento de la red.
Las claves (no tan secretas) del éxito
Como siempre que se habla de startups, una de las claves fundamentales para lograr el éxito es aprovechar las condiciones existentes y lanzar un producto innovador. Los fundadores de YouTube se sirvieron de la tecnología de Flash, un producto de Macromedia (actualmente propiedad de Adobe), para facilitar la subida y presentación de los vídeos de sus usuarios. Otros sitios de internet habían intentado proyectos similares, pero Hurley, Chen y Karim tuvieron buen ojo para implementar su sitio y adaptar la tecnología a las necesidades de los usuarios.
La posibilidad de insertar vídeos en páginas externas (aunque el archivo se aloje en los servidores de YouTube), la traducción a múltiples idiomas o la facilidad de uso de su interfaz han hecho de este sitio un éxito total en el mundo de los proyectos de internet. Hoy día se pueden encontrar miles de vídeos de todo tipo de temáticas, e incluso se han llegado a colgar capítulos pilotos de algunas series.
En pocas palabras: el buen uso de las herramientas y tecnologías al alcance de uno puede propiciar el crecimiento de un proyecto basado en unos principios muy simple. El caso de YouTube es el mejor ejemplo de ello.
Tags: emprendedor, vídeo, web 2.0, YouTube
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