A partir de la quiebra de Lehman Brothers y de la caída que produjo en Wall Street y que arrastró la baja de las bolsas mundiales, los analistas sostienen que esta crisis que afecta la economía global todavía no alcanzó su cenit, y que las consecuencias todavía no se manifiestan claramente y que podrían significar un antes y un después de este lunes negro.
La quiebra de Lehman Brothers, la compra de Merrill Lynch, el pánico reinante en las bolsas del mundo, en especial en la de Nueva York, el salvataje apresurado y febril de los bancos estatales y los números que cayeron varios puntos dieron como resultado lo que se llamó, la semana pasada, el lunes negro.
Como consecuencia, las principales entidades financieras de los países centrales inyectaron miles de millones de dólares a modo de colchón para las empresas y también para crear confianza en los mercados y así sobrepasar la crisis.
Luego de los salvatajes de los bancos europeos, y del Banco Federal de los Estados Unidos, la crisis pareció mitigarse. Pero el lunes negro no ha terminado, ni mucho menos.
Salvataje del Banco Federal
La Reserva Federal de los Estados Unidos ha enviado al congreso, en carácter de urgente, un plan de salvataje para el mercado que consiste en inyectar la suma de 700.000 millones de dólares al mercado para salvar a las grandes financieras que cotizan en la bolsa.
El dinero, proveniente de los contribuyentes, servirá sólo para salvar a las grandes empresas, y no a las personas físicas individuales que están embargados por los créditos hipotecarios. Esta situación ha traído sus repercusiones políticas como no podía ser de otra manera. El candidato demócrata, Barack Obama ha fustigado con dureza esta falta de tacto del gobierno central. Por su parte John McCain, el candidato republicano, está alineado detrás del plan del presidente Bush.
También la Reserva Federal aportará divisas para bancos de otros países como Australia, Noruega, Suecia y Dinamarca. Se trata de acuerdos temporales de intercambio de activos que suministra dólares a los bancos centrales de esos países a cambio del monto en moneda nacional. Esta operación repartirá 30.000 millones de dólares a estos países, con la finalidad de paliar las consecuencias de la caída de Wall Street.
El frente europeo
A principios de esta semana el Banco Central Europeo inyectó 71.000 millones de dólares al sistema financiero para procurar liquidez en el mercado. Estos millones se suman a los casi 100.000 que inyectó la semana pasada.
Es que los bancos europeos han perdido mucho dinero en medio de un año de crisis financiera. Según las estimaciones francesas, por ejemplo, la quiebra de Lehman Brothers ha significado una pérdida cifrada en 1.500 millones de euros. Los cálculos realizados por el gobierno español suponían una pérdida de 300 millones de euros, aunque algunas asociaciones financieras como Adicae supone esta cifra en un total de 2.000 millones.
Las bolsas que suben y que caen
A partir del lunes negro y la caída de Wall Street, las bolsas del mundo se vieron arrastradas por el envión de Nueva York y todas fueron perdiendo puntos. Luego de los anuncios hecho por los bancos centrales del mundo de inyectar liquidez al mercado, las bolsas repercutieron de forma positiva subiendo sus índices. La compra de algunas financieras como Merrill Lynch también infundaron optimismo en el mercado.
Pero la intranquilidad que sienten los agentes económicos y la falta de certezas en ver cómo termina esta crisis hacen que el mercado bursátil mundial esté inestable. Los hombres que juegan con los números no logran divisar el final de la tormenta, y eso hace que la crisis no termine. Hasta ahora son señales que influyen en los mercados. Y mercados que influyen en las personas que crean las señales.
Tags: Banco Central, lunes negro, Reserva Federal, salvataje
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